Cisterna agrícola de poliéster o de acero: cuál te conviene
Comparamos peso, corrosión, mantenimiento y vida útil para ayudarte a elegir la cisterna agrícola que mejor se adapta a tu explotación.
Dos materiales, dos comportamientos
El acero es resistente y conocido, pero sufre con el agua, los abonos y la intemperie: necesita pintura, tratamientos y revisiones para frenar la corrosión. El PRFV, en cambio, no se oxida y mantiene sus propiedades con el paso del tiempo.
Comparativa rápida
- Peso: el PRFV es más ligero, lo que reduce la carga sobre el vehículo y facilita la maniobra.
- Corrosión: el PRFV no se oxida; el acero necesita protección periódica.
- Productos químicos: el PRFV resiste fertilizantes y muchos químicos con la resina adecuada.
- Mantenimiento: mínimo en PRFV; más frecuente en acero.
- Coste a largo plazo: la mayor vida útil y el menor mantenimiento hacen del PRFV una inversión muy rentable.
Cómo son nuestras cisternas agrícolas
Todas nuestras cisternas agrícolas van montadas sobre una robusta bancada metálica, incorporan rompeolas que reducen el movimiento del líquido durante el transporte y llevan salidas personalizadas según las necesidades de cada cliente.
Usos habituales
Transporte de agua para riego o abrevadero, almacenamiento y aplicación de fertilizantes líquidos y transporte de otros líquidos utilizados en la agricultura.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirven los rompeolas?
Dividen el interior y frenan el oleaje del líquido al frenar o girar, lo que mejora la estabilidad y la seguridad durante el transporte.
¿Puedo elegir la posición de las salidas?
Sí, personalizamos las salidas según el uso y el equipo de cada cliente.