Depósitos contra incendios: cómo garantizar la reserva de agua
La reserva de agua es el corazón de cualquier sistema de protección contra incendios. Así ayudan los depósitos de PRFV a cumplir con la normativa.
La reserva de agua, pieza clave
Rociadores automáticos, bocas de incendio equipadas o hidrantes necesitan un abastecimiento de agua fiable, con el caudal y la autonomía que exige cada instalación. Cuando la red pública no puede garantizarlo, la solución es un depósito de reserva destinado a la protección contra incendios.
Normativa de referencia
En España, las instalaciones de protección contra incendios se rigen por el Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios (Real Decreto 513/2017), y los sistemas de abastecimiento de agua se diseñan conforme a la norma UNE 23500. El proyectista determina el volumen de reserva necesario según el riesgo, el caudal y el tiempo de autonomía.
Ventajas del PRFV
- Resistencia a la corrosión, ideal para instalaciones exteriores.
- Diseño modular y ligero que agiliza la instalación.
- Capacidades a medida, con conexiones y accesorios adaptados al sistema.
- Mantenimiento sencillo durante toda su vida útil.
Depósitos pulmón para bodegas
Además de los depósitos contra incendios, fabricamos depósitos de pulmón isotérmicos con pared divisoria, muy utilizados en bodegas para el mantenimiento y enfriamiento de los depósitos de vino.
Preguntas frecuentes
¿Quién calcula el tamaño del depósito contra incendios?
El técnico que proyecta la instalación, en función del riesgo, el caudal de los equipos y el tiempo de autonomía que exige la normativa. Nosotros fabricamos el depósito con esa capacidad y las conexiones necesarias.
¿Puede instalarse en el exterior?
Sí. El PRFV resiste la intemperie y la corrosión, por lo que es una opción muy habitual para depósitos exteriores.