Depósitos y cisternas para fertilizantes líquidos: guía de almacenamiento
Los abonos líquidos son corrosivos para muchos materiales. Te contamos cómo almacenarlos y transportarlos de forma segura con PRFV.
Un producto exigente
Los fertilizantes líquidos, como las soluciones nitrogenadas, contienen sales que atacan a los metales y acaban provocando corrosión, fugas y pérdidas de producto. Por eso el material del depósito es tan importante como su capacidad.
Por qué el PRFV
El poliéster reforzado con fibra de vidrio resiste la acción de los abonos sin oxidarse ni degradarse, mantiene la estanqueidad con el paso de los años y requiere muy poco mantenimiento. Es una solución habitual tanto en depósitos fijos como en cisternas para el campo.
Depósito fijo o cisterna
El depósito fijo, vertical u horizontal, sirve para almacenar el abono en la explotación o en la cooperativa. La cisterna permite transportarlo y aplicarlo en el campo; con gancho multilift se carga y descarga en pocos minutos.
Buenas prácticas
- Ubicar el depósito sobre una superficie firme y, si lo exige la normativa, dentro de un cubeto de retención.
- Instalar venteo y válvulas adecuadas al producto.
- Identificar claramente el contenido.
- Revisar periódicamente conexiones y accesorios.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar el mismo depósito para agua y para abono?
Es posible, pero debe limpiarse a fondo entre usos. Lo ideal es destinar cada depósito a un producto.
¿Qué capacidad tienen los depósitos para abono?
Los fabricamos a medida. Los verticales pueden llegar hasta 300 m³ y los horizontales hasta 100.000 litros.