Fosa séptica de PRFV: cómo funciona y cuándo la necesitas
Si tu vivienda o explotación no tiene alcantarillado, una fosa séptica de poliéster es una solución duradera para tratar las aguas residuales.
Cómo funciona una fosa séptica
Una fosa séptica es un depósito estanco donde las aguas residuales permanecen el tiempo suficiente para que los sólidos se decanten en el fondo y las grasas floten en la superficie. Las bacterias anaerobias digieren parte de la materia orgánica y el agua clarificada sale hacia un sistema de depuración o infiltración posterior, como un filtro o una zanja filtrante.
Cuándo se necesita
Es la solución habitual en viviendas aisladas, casas rurales, complejos turísticos, explotaciones agrícolas y ganaderas o instalaciones alejadas de la red de saneamiento. Antes de instalarla conviene consultar al ayuntamiento y, si hay vertido o infiltración al terreno, a la confederación hidrográfica correspondiente.
Por qué de PRFV
- Estanqueidad: evita filtraciones al terreno y protege las aguas subterráneas.
- Resistencia a la corrosión interna y externa y a las agresiones químicas de los residuos.
- Ligereza para una instalación más rápida y económica.
- Vida útil superior a la de otros materiales como el hormigón.
Mantenimiento
La fosa debe vaciarse periódicamente mediante un gestor autorizado, con una frecuencia que depende del volumen y del uso. Revisar el nivel de lodos al menos una vez al año ayuda a evitar atascos y malos olores.
Preguntas frecuentes
¿De qué tamaño debe ser la fosa séptica?
Se dimensiona según el número de usuarios o habitantes equivalentes y el uso de la instalación. Te ayudamos a elegir la capacidad adecuada.
¿Una fosa séptica depura el agua por completo?
No. Realiza un pretratamiento; normalmente se complementa con un filtro o sistema de infiltración según lo que exija la normativa local.