Recubrimiento interior en PRFV: cómo proteger depósitos de hormigón y acero
La corrosión y los productos químicos deterioran los depósitos con el tiempo. Un recubrimiento interior en PRFV prolonga su vida útil.
El problema
Los depósitos de hormigón y de acero sufren con el paso de los años: el agua agresiva, los productos químicos y el desgaste provocan grietas, filtraciones y corrosión. Sustituirlos suele ser caro; recubrirlos por dentro es, muchas veces, la mejor alternativa.
Cómo se aplica
- Inspección del estado del depósito.
- Preparación y limpieza de la superficie para asegurar la adherencia.
- Laminado de capas de resina y fibra de vidrio adaptadas a la estructura original.
- Capa de acabado que actúa como barrera química e impermeable.
- Revisión final antes de la puesta en servicio.
Qué resina elegir
La elección depende de lo que vaya a contener el depósito. Para productos corrosivos utilizamos recubrimiento en PRFV con resina viniléster, que ofrece una resistencia química muy elevada.
Sectores
Industria química, depuradoras y tratamiento de aguas, alimentación y bebidas o petróleo y gas son algunos de los sectores que confían en el recubrimiento interior para proteger sus instalaciones.
Preguntas frecuentes
¿Sirve para depósitos que ya están en uso?
Sí. El recubrimiento se aplica tanto en depósitos nuevos como en instalaciones existentes que necesitan renovar su protección interior.
¿El recubrimiento altera el producto almacenado?
No. El PRFV es no reactivo, por lo que el contenido no se ve alterado.